Creada por la Dra. Carla Andrea Jaramillo, la Psicología Bioética es el resultado de décadas de investigación y evolución clínica. Su propuesta va más allá de las terapias tradicionales, abordando al individuo desde su complejidad mental, física y espiritual.
El Origen: La Inteligencia Espiritual (1998)
Todo comenzó estableciendo que las emociones no son disparadas simplemente por los pensamientos, sino por nuestro sistema de creencias. Es allí donde interpretamos nuestra realidad y nuestros entornos afectivos, ecológicos y sociales.
Basada en la filosofía de Martin Heidegger, esta fase propone apropiarnos del tiempo presente (el "ser-ahí"), utilizando el futuro como el lugar desde donde emana el ancla que nos da propósito, dirección y significado de vida.
El Constructivismo Humanista Existencial
La teoría evolucionó integrando elementos clave del psicoanálisis (Freud, Winnicott, Brenner, Horney). Se identificó que muchas de las situaciones emocionales dolorosas que experimenta el ser humano ocurren más por lo que se piensa y se cree de la realidad, que por lo que realmente está sucediendo.
Lejos de proponer psicoanálisis de 10 años, esta metodología ofrece una terapia corta y completamente efectiva, orientada a lograr la resignificación de la existencia y el trabajo profundo sobre la personalidad.
La Consolidación: Psicología Bioética
La consolidación final es una teoría unificadora que recoge la "intencionalidad" de Franz Brentano y doctrinas conductuales, llevándolas siempre hacia un parámetro humanista: preservar e incrementar la autonomía y la dignidad del ser humano.
Los pilares del ser:
La Psicología Bioética propone una reconciliación del aparato intrapsíquico (la psicología del Yo) para fundamentar el autoconcepto y mejorar los contenidos en los que flotan nuestros "autoesquemas":
Todo esto sin olvidar la espiritualidad genuina, entendida no como religiosidad, sino como la reconciliación con la verdad, el amor y la virtud, buscando la autorrealización que nos propone Abraham Maslow.